España es de nuevo campeona del mundo. El 19 de julio de 2026, la selección venció a Argentina 1-0 tras la prórroga para ganar la Copa Mundial de la FIFA 2026, dieciséis años después del título logrado en Sudáfrica. El delantero Ferran Torres marcó el gol de la victoria en la prórroga tras entrar como suplente durante el partido.
Una final de sufrimiento y disciplina
La final se disputó en el New York New Jersey Stadium (MetLife), en East Rutherford, Nueva Jersey, ante más de 80.000 espectadores. Fue un choque de máxima tensión resuelto en el tramo final. España llegaba a la final con una racha de 37 partidos sin perder en el tiempo reglamentario y como vigente campeona de Europa tras la Eurocopa 2024.
El partido se decantó en la prórroga. Después de que Argentina se quedara con diez hombres al final del tiempo reglamentario por la roja a Enzo Fernández, Nico Williams dejó el balón preparado para Ferran Torres con un extraordinario cabezazo hacia atrás, y Torres, que no había marcado en todo el torneo, definió el gol del título en el minuto 106.

El triunfo tuvo además un mérito defensivo notable. La actuación de España fue una exhibición defensiva, con victorias sobre cuatro de los diez mejores equipos del mundo, y se convirtió en la primera campeona del mundo en ganar el título encajando un solo gol. Del lado argentino, la despedida fue amarga, especialmente para Messi: el capitán abandonó el campo entre lágrimas tras recoger su medalla de subcampeón en lo que se espera sea su última aparición en un Mundial.
Con esta conquista, España firma un hito doble. La ‘Furia Roja’ no solo suma la segunda estrella mundialista en categoría masculina, sino que se convierte en la primera nación de la historia del fútbol en poseer simultáneamente los trofeos de la Copa Mundial de la FIFA masculina y femenina.
Madrid, epicentro de una celebración histórica
La celebración nacional se concentró al día siguiente en Madrid, y fue multitudinaria. Dos millones de personas, según datos de la Delegación del Gobierno, siguieron el recorrido de la selección por las calles de Madrid para festejar su segundo Mundial, en una celebración que terminó por todo lo alto en la plaza de Cibeles.
El día tuvo un guion cargado de actos oficiales. Los actos de reconocimiento comenzaron desde la llegada al aeropuerto de Madrid Barajas-Adolfo Suárez, en torno a las 14.25 horas, y Rodri Hernández, el capitán, fue el primero en bajar del avión, con la copa en las manos. La selección fue recogida a pie de pista por un autobús serigrafiado con las palabras ‘Enhorabuena campeones’ antes de la recepción en la Casa Real y del desfile final. Ya de noche, Rodri levantó la Copa del Mundo en Cibeles ante la marea de aficionados.
La fiesta en Cataluña y en las calles
La alegría no se quedó en Madrid. En toda España, y también en Cataluña, la gente salió a celebrar el triunfo. En la capital catalana, seguidores y seguidoras celebraron por las calles de Barcelona la victoria de la selección española en la final del Mundial tras derrotar a Argentina. El título tuvo, además, un fuerte acento catalán sobre el césped: el gol decisivo lo firmó Ferran Torres, delantero del Barcelona, y en el once brillaron futbolistas formados en la cantera azulgrana como Lamine Yamal y Pau Cubarsí.
Ese ambiente de fiesta se extendió por toda Cataluña, incluidas las ciudades del entorno de Barcelona como Vilanova i la Geltrú, capital de la comarca del Garraf y hogar de unos 71.000 habitantes. Como en tantas localidades catalanas, sus vecinos también salieron a celebrar el título: aficionados congregándose de forma espontánea en puntos céntricos como la Rambla Principal, la plaça de la Vila o el paseo marítimo, con bocinas de coches, banderas y camisetas de la selección. Bares y locales de la ciudad se sumaron a la fiesta instalando pantallas para seguir tanto la final como la posterior rúa de los campeones en Madrid.



